jueves, 1 de diciembre de 2016

CALCULO I

Tan fácil, y tan bobo el profesor que se creía muy uvita porque arriaba una s larga en el tablero y empezaba a poner las familias de letras que se le ocurrían entre ella y otra final y acababa siempre con dos letricas una de ellas era una d minúscula y después eso lo transformaba en un enredo milenario de padre y señor mío. Lo primordial era saber el límite de una función que como todos saben se refiere al espacio que ocupa en el renglón, aunque había otras cuyos límites eran más diversos. El límite de una función es hasta donde yo le permita, que así empiezan los malos entendidos y los problemas de abuso sexual. Luego nos achicopalaban con el límite de una función de variable real, como si las cosas imaginarias fueran prácticas, y con el problema de la continuidad y si la misma era removible o no removible. Cosa como si usted fuera caminando por un puente y hubiera un hueco -la dichosa discontinuidad- y si la "agility" le da para saltar o no, ahí era la remoción. Antes de irse, el profesor, ponía cuatrocientos ejercicios de un libro dizque Leithold, y uno que odiaba al profe Carlos Rivera -mi profesor de matemáticas- porque usaba el Baldor como castigo, que va, Baldor es un pelo de rana calva al lado de esa bestia de Leithold y los ejercicios ni que contar. En cálculo I se ve la definición de la derivada que nos la hacía aprender de memoria: "La derivada es el límite de la función incrementada, menos la función sin el incremento, sobre el incremento, cuando el incremento tiende a cero" y uno repetía como lorito: la derivada es el... En el examen saberse eso no era suficiente porque el área bajo la curva de la integral definida es más largo de decir que de hacer y si la función era un poco larga, hasta ahí llegó el incremento, que le llamábamos "delta". La derivada tiene un concepto geométrico porque cada vez crece más aprisa, y es la rápidez en el punto especificado. Pregúntenme si eso sirve para algo más que para llenar un cuaderno con rayitas y no les puedo contestar nada más. Llegaban los problemas de crecimiento y decrecimiento en un punto y no se trataba de un proceso de maternidad sino de derivadas en puntos específicos y acababa uno de enredarse con los procesos de optimización, aunque para que contarles, yo si era un teso ahí, me iba mejor que al viejo repartiendo panes y peces y acomodando gente encima de las mesas para que rindiera. Eso sí, si la función estaba definida había que colocar un hiper número encima de la dichosa S y otro más pequeño debajo y al final hacer la resta pertinente entre dichos puntos. Cuando el profesor decide simplificar la situación, y explica en cristiano que basta restar del exponente uno y dividir por el número obtenido, por fin se entiende la verraca cosa y arranca uno a dar sus primeros pinitos en el área de la integración, cuando aparece el tal d con respecto a t, o sea a tiempo y queda uno más confundido; y si le suman "la d de d de t con respecto a d de x" -sin palabras, confusión total-. Poco después del primer parcial entérase uno que son dos procesos y operaciones contrarias, una es la derivada y otra la integral. integrar es votao si la función no excede el vocabulario y son sumas y restas, pero no hay profesor que la ponga fácil, cuando se le acababa el abecedario español seguía con sub índices o usaba otros alfabetos y de pronto le soltaba a uno el cuento de  u por v o la regla del producto y el de las derivadas primera, segunda y tercera que se indicaban con una serie de comillas y si quieren más destrozos mentales súmele dizque las derivadas de las funciones y mejor dicho, el acabóse, terminóse. No se asusten, más enredado andaba yo con que me faltaban dos cálculos y más fácil era soportarlos si fueran reales y de estruvita. pero apareció una fácil, la derivada de una constante es igual a cero; problema, el profesor no colocaba constantes en los parciales. Ya me había resignado a aprenderme todos esos recovecos y se aparece el profesor con las funciones compuestas para las que había que utilizar la regla de la cadena que consistía en derivar unas partes y dejar las otras para derivarlas después, entenderán aquello de "la cadena". Con esos desconocimientos pasé inseguro a calculo II y cuando era una multiplicación yo aplicaba la propiedad para una división y viceversa y el profesor hacía la misma viceversa con la nota, pero raspado, aunque duela, también pasa uno.

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