lunes, 13 de junio de 2016

MATEMÁTICAS OPERATIVAS

No hay mal que por bien no venga y en alguna me tenía que desquitar, aunque la dio el mismísimo Luis H. Díez, era la mar de fácil, porque se trataba de la matemática de coquito que uno aprende en el colegio, si tuvo un buen profesor o por lo menos si se esforzó en aprender -yo tuve un excelente profesor Carlos Rivera, pero no me esforcé- total en seis meses me rompieron el trasero a punta de conjuntos numéricos: que el natural N, su nombre lo dice, es natural; el Completo, su nombre lo dice, está completo; los enteros Z, su nombre lo dice, los que están enteros; los racionales Q, su nombre lo dice los que saben matemáticas; los irracionales I, su nombre lo dice los que están de manicomio y los complejos C, su nombre lo dice los que usan las mujeres y los reales R que su nombre lo dice son los números que existen. De ahí se parte a definir las propiedades de la suma y la resta y la multiplicación y la división, de que si son cerradas o abiertas y lo claro es que no es para personas cerradas y menos trancadas por dentro; que si cumplen la ley de tricotomía universal, la propiedad asociativa y disociativa, y la propiedad distributiva y de identidad o idempotencia. Hasta ahí yo iba muy bien, pero apenas empezó don Luisito a meter cizaña y dizque el Al Gabar de don Baldor, hasta ahí mismito llegué. Con ese man no se puede, que las racionalizaciones son convertir un racional en otro racional sin raíces en el denominador y uno se pregunta ¿por que? ¿como puede vivir un árbol sin raíces? y ¿una fracción para que necesita raíces? eso es como ponerle los zapatos a un tullido. ¿Pa' que? y que las factorizaciones, "tranquilos sólo son diez casos" decía el infeliz al infeliz que tenía que hacer los ejercicios, tandas de 80. Factor común y factor común por asociación de términos, lo que pasa en las empresas de transporte, por sociedad limitada y en comandita por acciones para que me entiendan. El maldito trinomio cuadrado perfecto con sus enemil casos especiales, más trinomio cuadrado por adicción y sustracción y el trinomio de la forma... y la diferencia de cuadrados y el triángulo de Pascal... Eso enloquece al más descerebrado, mejor dicho es mucho trinomionorrea pa' aburridor. En los casos simples alcanzamos a llegar hasta los productos notables que son inversos de las factorizaciones y ahí vuelve y queda uno deschavetado porque ya no sabe si va para adelante o para atrás, me explico: si te enseñan a convertir en factores, ¿para qué te dan la opción de convertir por inspección unos factores en sus primitivos antecedentes? ¿de allá no veníamos? El asunto parece complicarse más cuando le suman la solución de ecuaciones de segundo grado, que nada tiene que ver con las quemaduras del mismo nombre o SEL, que tampoco es el enemigo de Goku. Los sistemas de ecuaciones lineales de varias incógnitas, son eso, una incógnita. Si de dos era difícil, eso con más de dos era el "sinsin de la guaripiola" "la aguja de la guasamayeta" "la tapita del congolo" "el prúrito del condenastable". Eran tres tipos de formas de solucionar que debían llegar al mismo resultado, pero, cosa curiosa, según el método usado por mí, era la respuesta hallada (léase siempre me daban resultados diferentes). El método por suma y resta era de nivel jardín infantil, pero me enredaba en las multiplicaciones de signos; el de igualación no tenía competencia en dar incierto por el traspaso de unidades a los lados de las igualdades y el de sustitución no sustituía a nadie porque siempre se me cancelaban las dos incógnitas; pero apareció el salvador de los salvadores, el método kramer (léase creimer) que no incluía las benditas letras y por tanto se resumía a una simple división con un par de multiplicaciones, pero al lucho le dio por no evaluar ese tema. Para finalizar, como siempre dejan lo más difícil para el final nos bombardearon con las derivadas: invento de Leibnitz por despecho de Newton que acabó de joder la matemática, el dichoso cálculo infinitesimal. Si me preguntan que es les repito como un lorito: "La derivada es el límite de la función incrementada menos la función sin el incremento sobre el incremento cuando el incremento tiende a 0" que me la hizo aprender don Luisifer pero al sol de hoy, no sé para que sirve. De remate le apuntan al caso contrario, dizque las integraciones o integrales, que las hay definidas e indefinidas y en realidad, ambas son indefinidas porque es más fácil calcular la cuadratura del círculo con un par de alambres que la dichosa integral que se simboliza con una S alargada y si es integral de integral de integral de de x con respecto a de ye (así se leía) uno se levantaba del parcial y esperaba el supletorio con horror.

No hay comentarios:

Publicar un comentario